Ay, Rodrigo...
Casi dos décadas, mi vida, y apenas empezamos.
Ya son veinte años, Rodrigo, que caminamos a la par
Entre subidas y bajadas, tú no me dejaste de amar
Con Dios como testigo, nuestro amor pudo triunfar
Porque supimos orar y en su gracia descansar
Cada día es un regalo, una bendición total
Qué alegría es despertar y a tu lado siempre estar
Rodrigo, mi amor eterno, mi confidente, mi paz
Por veinte años de historia, gracias por nunca faltar
Eres mi vida, mi suerte, mi sueño hecho realidad
Juntos hasta la eternidad, no hay nada que nos pueda separar
¡Ay, corazón!
Nuestros hijos son el fruto, nuestra mayor debilidad
Pero también la fuerza, nuestra luz y voluntad
Para seguir adelante con toda la intensidad
Construyendo este camino con fe y mucha humildad
Te elegiría mil veces, sin dudar y sin pensar
Eres todo lo que tengo, mi refugio y mi lugar
Rodrigo, mi amor eterno, mi confidente, mi paz
Por veinte años de historia, gracias por nunca faltar
Eres mi vida, mi suerte, mi sueño hecho realidad
Juntos hasta la eternidad, no hay nada que nos pueda separar
Si hubo tormenta, Dios fue nuestro norte, nuestra fe
Gracias por tantos momentos que guardados conservaré
Los que nos faltan, Rodrigo, con amor caminaré
Eres mi único dueño, eso siempre lo sabré
¡Mami, qué lindo es este amor!
Bailando bachata suave, sintiendo nuestro calor
Veinte años se dicen pronto, pero son puro valor
Gracias por cada detalle, por tu entrega y tu fervor
Rodrigo, te amo tanto, mi eterno y gran señor
Rodrigo, mi amor eterno, mi confidente, mi paz
Por veinte años de historia, gracias por nunca faltar
Eres mi vida, mi suerte, mi sueño hecho realidad
Juntos hasta la eternidad, no hay nada que nos pueda separar
Juntos hasta la eternidad, mi vida...
Rodrigo, mi amor...
¡Ay, ven!
Solo tú y yo.