Una canción creada por Luis Lopez
Una canción creada por Luis Lopez
(Oh, Diana... oh, Diana...)
(Uh-uh, ah-ah)
Caminando por los pasillos de aquella secundaria,
yo guardaba tus secretos con devoción diaria.
Me hablabas de tus sueños, de tus penas de amor,
mientras yo disimulaba este tierno dolor.
Cada carta que escribías, cada llanto que enjugué,
fue la dulce cadena con la que me encadené.
Eras la reina del baile y yo tu sombra fiel,
dibujando tu nombre con tinta sobre mi piel.
¡Oh, Diana! Mi dulce Diana,
la confidente de mi juventud, la dueña de mi mañana.
Bajo las estrellas te juro mi amor,
calmando este frío, sanando el dolor.
¡Oh, Diana! Escucha mi voz,
que el cielo bendiga este amor de los dos.
(Oh, Diana, siempre te amaré...)
Tus libros cargaba con loca ilusión,
sintiendo en el pecho latir el corazón.
Me mirabas a los ojos sin saber la verdad,
que detrás de un amigo había una tempestad.
Escondido en las sombras de la gran madurez,
anhelo los días de nuestra niñez.
Tus risas de niña, tu suave mirar,
son faros eternos que me hacen soñar.
¡Oh, Diana! Mi dulce Diana,
la confidente de mi juventud, la dueña de mi mañana.
Bajo las estrellas te juro mi amor,
calmando este frío, sanando el dolor.
¡Oh, Diana! Escucha mi voz,
que el cielo bendiga este amor de los dos.
(Oh, Diana, siempre te amaré...)
Y ahora que el tiempo nos vuelve a juntar,
la orquesta del viento nos invita a bailar.
Los coros del cielo cantando tu nombre están,
diciendo que nuestras almas nunca se cansarán.
¡Mírame ahora, ya no hay más secretos que ocultar!
¡Es hora de amar!
El aula quedó vacía, el tiempo ya pasó,
pero esta gran promesa jamás se marchitó.
De la vieja secundaria al altar del amor,
hoy te entrego mi vida, mi fe y mi calor.
No más confesiones a media luz,
ahora mi camino lo alumbras tú.
¡Oh, Diana! Mi dulce Diana,
la confidente de mi juventud, la dueña de mi mañana.
Bajo las estrellas te juro mi amor,
calmando este frío, sanando el dolor.
¡Oh, Diana! Escucha mi voz,
que el cielo bendiga este amor de los dos.
(Oh, Diana, siempre te amaré...)
Sé mi compañera por la eternidad...
Tu confidente de siempre, en la realidad.
(Diana... oh, Diana...)
La orquesta se apaga, pero nuestro amor vivirá...
(Amor por siempre... tú y yo...)
¡Oh, Diana!