[male
vocals] (
Cuerdas
suaves) (
Piano
melancólico)
Una
noche
más,
solo
tú
y
yo.
Déjame
decirte
lo
que
mi
alma
calló.
La
luna
se
asoma
tras
el
ventanal,
reflejo
de
un
sueño
que
parece
real.
Te
miro
a
los
ojos,
detengo
el
reloj,
qué
suerte
la
mía,
perderme
en
tu
voz.
Tu
aroma
me
envuelve
como
un
terciopelo,
me
llevas
de
viaje
directo
hacia
el
cielo.
Una
noche
más,
que
no
acabe
jamás,
con
la
orquesta
tocando,
bailando
en
paz.
Quédate
conmigo,
mi
dulce
tesoro,
eres
el
brillo
que
guardo
y
adoro.
Una
noche
más,
bajo
el
suave
compás,
me
entregas
tu
vida,
no
vuelvas
atrás.
Los
violines
cantan
nuestra
confesión,
latidos
unidos
en
un
mismo
son.
La
orquesta
suspira,
el
mundo
se
apaga,
la
llama
en
nosotros
jamás
se
nos
paga.
Eres
el
destino
que
siempre
busqué,
y
en
este
silencio
por
fin
te
encontré.
Una
noche
más,
que
no
acabe
jamás,
con
la
orquesta
tocando,
bailando
en
paz.
Quédate
conmigo,
mi
dulce
tesoro,
eres
el
brillo
que
guardo
y
adoro.
Una
noche
más,
bajo
el
suave
compás,
me
entregas
tu
vida,
no
vuelvas
atrás. (
Coros
épicos)
Oh,
no
dejes
que
el
alba
nos
robe
el
momento,
que
el
tiempo
se
pierda
en
este
sentimiento.
Eres
mi
todo,
mi
paz
y
mi
abrigo,
nadie
en
el
mundo
podrá
ser
testigo.
La
luna
se
marcha,
el
sol
va
a
salir,
pero
en
mi
memoria
te
quedas
a
vivir.
Cada
recuerdo
lo
guardo
con
celo,
tu
amor
es
mi
guía,
mi
luz
y
mi
vuelo.
Una
noche
más,
que
no
acabe
jamás,
con
la
orquesta
tocando,
bailando
en
paz.
Quédate
conmigo,
mi
dulce
tesoro,
eres
el
brillo
que
guardo
y
adoro.
Una
noche
más,
bajo
el
suave
compás,
me
entregas
tu
vida,
no
vuelvas
atrás.
Una
noche
más...
Tan
solo
tú
y
yo. (
Los
violines
se
desvanecen)
Mi
amor,
mi
eterna
canción.