[male
vocals] (
Solo
la
orquesta
suena,
violines
elevándose) ¡
Oh,
gloria!
Señor,
gracias
por
tu
luz.
Tuve
que
andar
por
las
calles
con
frío,
con
hambre
y
sed,
en
un
mundo
vacío.
Sentado
en
el
parque,
la
noche
caía,
en
la
estación
de
trenes,
mi
alma
sufría.
Sin
saber
qué
hacer,
sin
saber
adónde
ir,
la
me
abrazaba,
me
sentía
morir.
Pero
Dios
miraba
lo
que
yo
pasaba,
cuando
el
mundo
entero
de
mí
se
olvidaba.
Él
tendió
su
mano,
su
mano
piadosa,
mi
vida
cambió,
una
luz
milagrosa. ¡
Señor,
tú
me
salvaste! ¡
Tú
me
diste
la
paz!
Veía
la
gente
pasar
a
mi
lado,
nadie
notaba
lo
mucho
que
había
llorado.
Era
un
mundo
diferente,
un
ciclo
de
sombras,
pero
en
el
silencio,
escuché
cómo
me
nombras.
Confiado
estreché
tu
mano
extendida,
fuiste
el
refugio
de
toda
mi
vida.
Pero
Dios
miraba
lo
que
yo
pasaba,
cuando
el
mundo
entero
de
mí
se
olvidaba.
Él
tendió
su
mano,
su
mano
piadosa,
mi
vida
cambió,
una
luz
milagrosa. ¡
Señor,
tú
me
salvaste! ¡
Tú
me
diste
la
paz! (
Coro
de
Londres
subiendo
la
intensidad) ¡
Ya
no
tengo
frío,
ya
no
tengo
sed!
Tu
amor
me
sostiene,
yo
lo
sé
muy
bien. ¡
Gloria
al
Rey
que
me
levantó! ¡
Gloria
al
Rey
que
mi
fe
restauró!
En
un
instante
todo
fue
transformado,
lo
que
estaba
roto
fue
por
ti
sanado.
Ya
no
camino
solo,
camino
contigo,
mi
Dios,
mi
guía,
mi
eterno
abrigo.
Pero
Dios
miraba
lo
que
yo
pasaba,
cuando
el
mundo
entero
de
mí
se
olvidaba.
Él
tendió
su
mano,
su
mano
piadosa,
mi
vida
cambió,
una
luz
milagrosa. ¡
Señor,
tú
me
salvaste! ¡
Tú
me
diste
la
paz!
Tu
mano
piadosa...
Mi
vida
cambió,
Señor.
Gracias,
mi
Dios. ¡
Aleluya!